Foto: Phaif
Hoy me levanté con muchas ganas de hacer algo diferente a lo que vengo haciendo últimamente. El reloj marcaba las 7.25 de la mañana y a lo léjos se escuchaba un televisor encendido en un canal de esos donde los astros tienen su papel estelar.
Apenas desperté, vi mi celular y ya tenía un par de mensajes de felicitación por lo del día del periodista, los cuales no respondí. Inmediatamente, me senté en la cama y tomé la computadora con la intensión de revisar el correo o el Facebook, pero no hice ninguna de las dos cosas, sino que por el contrario ingresé directamente a to2blogs.com.
Diariamente invierto algunos minutos en leer blogs, de hecho, alguna vez se me ocurrió la idea de comenzar uno propio, pero nunca le presté la atención necesaria y todo acabó en un par de intentos fallidos.
Pero hoy era un día diferente. Realmente quería darle curso a aquellas ganas de aperturar un espacio para escribir; esas ganas que nacieron durante un congreso de periodismo digital, por allá en 2005.
Estuve navegando por to2blogs.com durante un buen tiempo, leyendo los últimos posts de la gran cantidad de personas registradas en ese gran directorio venezolano.
Allí había de todo, desde comentarios muy básicos, hasta otros bien especializados acerca de tecnología y computación, dos temas que llaman poderosamente mi atención.
Mientras continuaban llegando mensajes a mi celular, pensaba en algún tema y algún nombre para bautizar mi blog, pero no pasó mucho tiempo para estar claro en lo que realmente quería hacer: reseñar algunas de las cosas que ocurren en mi entorno.
Quizá la cosa varíe en algún momento, pero el fin principal del blog es hacer periodismo, lo que más me gusta hacer. Por ello, ingresé a wordpress.com y registré reporteando.wordpress.com, el que desde este momento será un nuevo medio digital de información.
Las ganas de escribir están, lo que tengo que escribir está, por eso me parece que hoy es un buen día para empezar a reportear.
